Me llamo José Antonio Zamudio Amaya. Ese es el nombre que aparece en mis artículos y en mi CV. Pero, si nos hemos conocido, seguramente me llames Pepe Zamudio.
Fuera de España a veces tengo que explicarlo. José no lleva ninguna p, y mucho menos dos. En español, Pepe es una forma familiar de José. Los lingüistas la llaman hipocorístico: un nombre que usamos con cariño o confianza. Paco por Francisco es otro ejemplo.
Una explicación popular pasa por la historia católica de España. A San José se le describía en latín como pater putativus, el hombre considerado padre de Jesús. Las iniciales P. P., leídas en voz alta en español, suenan como Pepe. Es una historia bonita y fácil de recordar.
Quizá no sea toda la historia lingüística. Un artículo del Instituto Cervantes recoge esa explicación, pero también menciona una posible vía a través del italiano Giuseppe. El origen es menos claro que el uso cotidiano del apodo. Me gusta contar la historia de las dos pes, sin darla por una certeza.
Elegí pepezamudio.com porque Pepe es como me llama la gente. José Antonio sigue siendo el nombre que figura en los artículos. Si buscas cualquiera de los dos, espero que acabes encontrándome aquí.